ODONTOPEDIATRIA

 

La edad ideal para la primera visita al dentista es antes del primer año de vida. Las revisiones dentales periódicas son importantes para ver que los dientes erupcionan correctamente, que la higiene oral es adecuada y que no existe ningún tipo de patología como la caries dental.

Además, el hecho de que el niño se vaya acostumbrando a las visitas al dentista desde edades tempranas favorecerá su relajación y cooperación en caso de requerir tratamiento en un futuro

En numerosas ocasiones el esmalte del diente (capa exterior) queda debilitado y se vuelve más susceptible a ser destruido por bacterias. La aplicación de flúor sobre los dientes (fluoración dental) es uno de los remedios más eficaces que existen para luchar contra la caries. El flúor reacciona con estructuras presentes en la capa del esmalte convirtiéndose en un material mucho más resistente a la acción de los ácidos.

Los dientes deciduos, comúnmente llamados de leche o temporales, tienen una gran importancia en el desarrollo del ser humano. Permiten al niño poder triturar los alimentos facilitando su posterior digestión en el estómago, ayudan a mantener el espacio necesario para los futuros dientes permanentes, son necesarios para poder articular palabras al hablar y estéticamente tienen un impacto en la psicología de la propia persona.

Muchos padres caen en el error de pensar que como los dientes de leche van a ser reemplazados éstos no tienen importancia. Si existe patología en el diente de leche, ésta puede provocar un dolor muy intenso. Por ello, las revisiones dentales de forma periódica son esenciales ya que ayudan a detectar de forma precoz cualquier problema y permite anticipar problemas mucho más graves.

Varias circunstancias pueden dar origen al dolor en la zona bucal por lo que es de gran importancia acudir al dentista cuánto antes. Es el especialista quién indicará la causa de la molestia, pautará medicación (si está indicada) y llevará a cabo el tratamiento (si es necesario).

Una obturación es lo que tradicionalmente se llama empaste. Las situaciones en las que se requiere una obturación suelen ser aquellas en las que la corona del diente ha sufrido un deterioro de su estructura debido a una caries, a una fractura o después de ciertos tratamientos como la endodoncia.

Según su localización puede que se requiera algún tipo de anestesia local para evitar molestias durante el tratamiento.

La endodoncia es comúnmente conocida como “matar o quitar el nervio” del diente.

Es un tratamiento que se lleva a cabo en aquellos casos en los que ha habido una afectación del nervio del diente. A grandes rasgos, el procedimiento consiste en, una vez anestesiada la zona, acceder al lugar donde se localiza el nervio del diente (conducto), proceder a su extirpación (si está presente) y llevar a cabo la limpieza y desinfección del conducto para poder introducir un material de relleno que deje completamente sellado el conducto.

El resultado final consiste en que el paciente mantiene su diente (sin nervio) con su parte interna obturada y sellada. Una vez terminada la endodoncia, la parte visible del diente (corona) necesitará muy posiblemente una funda (corona con o sin refuerzo).

endodoncia

El tratamiento del diente siempre ha estado ligado al concepto de dolor. Cabe destacar que en otras épocas no existía la anestesia dental (o no se llevaba a cabo) con lo que según que tratamiento podía llegar a unos límites inimaginables.

Hoy en día, con los avances de la medicina, existe medicación para evitar sentir el dolor. En la mayoría de los casos, la anestesia local permite realizar una obturación (empaste), endodoncia, extracción dental y otros tratamientos de forma indolora. En ocasiones, puede aparecer cierta molestia o dolor después del tratamiento por lo que el especialista te indicará, si así lo considera, el tipo de medicación que debes tomar (analgésicos, antiinflamatorios, etc.).

Aquellas situaciones en las que existe un gran foco infeccioso en el diente a tratar, puede ser que la anestesia local no haga el efecto deseado pese a su múltiple administración. Tu odontólogo posiblemente te prescriba un antibiótico y proceda a tratar el diente una vez el proceso haya mejorado.

Recuerda que un antibiótico es medicación que sirve para eliminar específicas bacterias no para calmar el dolor en si ya que no tiene propiedades analgésicas. Además, debes tener en cuenta que no siempre que hay dolor hay infección por lo que un antibiótico no siempre es la solución al problema. Ante cualquier molestia, dolor, hinchazón o duda acude a KIREI. Estaremos encantados de tratar tus dolencias o resolver tus dudas!

Protección y estética. Una vez el diente se queda sin nervio se vuelve más frágil y menos resistente a la fractura. En la mayoría de casos, se recomienda poner una funda (corona) cuánto antes para proporcionar una protección adicional.

El diente endodonciado se vuelve más grisáceo con el tiempo adoptando un aspecto poco estético especialmente en zonas anteriores. Una corona permitirá ocultar esta pérdida de color y evitar el compromiso estético.

Pese a llevar una corona, el paciente deberá tener una especial precaución con el diente endodonciado de por vida.

puente-y-corona

El dolor es un mecanismo de protección que tiene nuestro cuerpo. Nos avisa de que algo está ocurriendo o ha ocurrido en una determinada zona. La inflamación, en cambio, es el proceso de reparación que nuestro cuerpo está llevando a cabo. Después de un trauma (herida, fractura, pérdida, etc.) el cuerpo humano hace lo posible para reparar la situación de la forma más rápida posible.

Los dientes y las encías también disponen de nervios y vasos sanguíneos por lo que después de ciertos procedimientos, especialmente los quirúrgicos, el cuerpo trata de reparar aquellos tejidos dañados y traumatizados. El dolor y la hinchazón postoperatorios son completamente normales durante los primeros días en según que tratamientos aunque deberían desaparecer de forma gradual. El especialista te lo hará saber de antemano y muy posiblemente te recomiende tomar medicación analgésica y/o antiinflamatoria.

La edad en la que los dientes de leche se empiezan a caer depende de la persona. Por norma general, los primeros en caer son los incisivos inferiores entre los 6 y 7 años de edad.

La primera tabla que se muestra a continuación indica las edades aproximadas en las que cada diente temporal erupciona y se exfolia (se cae). La segunda, muestra la edad en la que los dientes permanentes erupcionan. Las edades que se muestran son orientativas, pueden haber variaciones dependiendo del niño sin que éstas sean signo de patología.

odontopediatria_faq_1 odontopediatria_faq_2